No pasado mes de febreiro, PSOE e Ciudadanos, asinaban un acordo para a gobernación de España no que se especificaba: “supresión de las Diputaciones Provinciales de régimen común y creación de Consejos Provinciales de Alcaldes para la atención al funcionamiento y la prestación de servicios de los municipios de menos de 20.000 habitantes de la provincia respectiva”, unha variante do programa electoral socialista anterior.
O pasado mes de maio presentabase en Madrid un informe denominado "Coste y utilidad de las Diputaciones Provinciales", elaborado por expertos de la Fundación "Hay Derecho". Trátase dun minucioso informe sobre as contas das 38 Deputacións de rexime común. Como é sabido, nas doce provincias restantes ou ben non hai Deputacións, absorbidas pola Autonomía nas Comunidades uniprovinciais, ou ben son institucións diferentes: Deputacións Forais nas provincias vascas, Cabildos insulares en Canarias e Consells insulares en Baleares.
O informe ten duas partes principais. Dun lado a análise minuciosa das contas de cada institución buscando parámetros de comparación e doutro reflexións sobre o futuro das mesmas. As contas ofrecen como datos siñificativos, referidos a Galicia, os seguintes:
Gasto en Servizos Públicos Básicos: incendios-vivenda-augas- residuos-medio ambiente
Coruña 2%
Lugo 13%
Ourense: 26%
Pontevedra 7%
Comparación co conxunto das Deputacións (DP):
máis do 20%, 6 DP
10-20%, 12 DP
menos do 10%, 26 DP
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Gasto en Políticas de Promoción social: pensións- servizos sociais- emprego
Coruña 16%
Lugo 15%
Ourense 5%
Pontevedra 15%
Comparación co conxunto das Deputacións (DP):
máis do 20%, 15 DP
10-20%, 9 DP
menos do 10%, 14 DP
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Gasto en Sanidade-Ensino-Cultura-Deportes
Coruña 13%
Lugo 16%
Ourense 12%
Pontevedra 16%
Comparación co conxunto das Deputacións (DP):
máis do 20%, 4 DP
10-20%, 18 DP
menos do 10%, 16 DP
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Gasto en Agricultura-Pesca-Industria-Comercio-Turismo-Transporte-Infraestruturas
Coruña 30%
Lugo 23%
Ourense 32%
Pontevedra 21%
Comparación co conxunto das Deputacións (DP):
máis do 20%, 16 DP
10-20%, 20 DP
menos do 10%, 2 DP
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Cos datos anteriores, os autores confeccionan un índice de eficiencia, considerando o menor gasto en actividades relativas ó propio funcionamento da institución, establecendo un ranking de menor a maior, onde as DP galegas ocupan as seguintes posicións:
Coruña, 1ª
Lugo, 16ª
Ourense, 22ª
Pontevedra, 3ª
Canto ós ingresos, a situación é moi diferente entre as Comunidades Autónomas, en especial polo mínimo peso das transferencias autonómicas en Galicia. Os datos son:
Peso ingresos do Estado DP Peso dos ingresos da Xunta
76 % Coruña 0´4%
74 % Lugo 0 %
73 % Ourense 0´4%
70 % Pontevedra 1 %
Finalmente sinalar que a rúbrica principal de gasto son as infraestruturas na Deputación coruñesa e os gastos de Administración nas outras tres.
O informe calcula o aforro posible no caso de supresión das Deputacións, estimado en 1.200 m€, ainda que utilizando unha estimación pouco creíble. En todo caso o debate sobre o seu futuro segue aberto, coas seguintes características:
a) Non existe unanimidade no espectro político. Os partidos que as gobernan son contrarios en maior ou menor medida á supresión, co argumento fundamental de que as suas funcións son necesarias con independencia da entidade que as preste. Lembremos que hai provincias con ata 500 concellos rurais. Galicia ten menos concellos da media española.
b) Suprimir as Deputacións implica a previa modificación do artigo 50 da Constitución. Ademáis non debe perderse de vista que os seus orzamentos, na parte procedente do Estado, teñen carácter finalista para as entidades locais, polo que non cabe incorporalos "manu militari", ó financiamento das Comunidades Autónomas.
c) Non existe consenso político, nin, especialmente, social, sobre a fusión de Concellos. Por eso máis aló das duas operacións propagandísticas de Feijóo, non se fusionan concellos en España. Mentras existan moitos Concellos de pouca poboación, serán necesarios organismos intermedios para a cooperación.
d) A curto prazo as estratexias deberán de orientarse a mellorar a eficiencia das institucións, tamén das locais. De ahí o interese do informe devandito.
e) Cuestión diferente é o carácter da provincia, hoxe limitado á circunscrición electoral, e a organización dos servizos administrativos. Pretender resucitala como actor político, como ten defendido algun Presidente provincial, é vivir no século XIX.
martes, 7 de junio de 2016
domingo, 5 de junio de 2016
SORPASSO
Las encuestas de hoy confirman el temido "sorpasso" tanto en España como en Galicia, según los respectivos sondeos de cada uno de los diarios principales en ese ámbito. No son sólo encuestas, son también armas de combate electoral. Por primera vez en la historia democrática reciente, el PSOE cedería la hegemonía de la izquierda a la coalición Podemos-IU y las llamadas confluencias. Un escenario inédito y de efectos imprevisibles.
La nueva organización, pese a su discurso de transversalidad, se ha instalado definitivamente en la izquierda y como alternativa de gobierno. Si las urnas ratifican a las encuestas, se producirán dos efectos. De un lado imponiendo la agenda política de la oposición y por otro, consecuencia de lo anterior, obligando a los demás grupos a posicionarse sobre la misma antes que sobre sus propias propuestas. Un escenario muy preocupante para los intereses socialistas que deben abordar dos elecciones autonómicas en este año, Galicia y País Vasco, y a continuación tres años de espera hasta las elecciones municipales y autonómicas de 2019. Un largo período que puede tener efectos devastadores pues la relevante cuota de poder institucional socialista es fruto en muchos lugares de pactos que podrían invertirse.
No es un mérito menor de la coalición emergente haber logrado integrar en una plataforma de contornos muy difusos a una amplísima variedad de grupos políticos que abarcan desde formaciones clásicas a movimientos asamblearios. Con una mezcla de populismo, maximalismo y activismo, sazonado sabiamente con elementos de cultura popular y un uso inteligente de las herramientas de comunicación, han devenido en un verdadero grupo "atrapalotodo" y por tanto se acercan al gobierno.
Del lado socialista, aunque hay más matices, sobresalen dos. De un lado la creciente hostilidad de los medios de comunicación ( aquí cabría decir empresas), con datos evidentes pero orígenes más oscuros y, hasta donde sabemos, preocupantes. Por otra parte y ello es mérito exclusivo del Partido, el abandono paulatino de perfiles propios y de larga tradición, sustituidos por otros más tacticistas pero que se han impuesto como dominantes. Así, el internacionalismo original, luego mutado en europeismo, ha dado paso a la sumisión ante la política comunitaria de ajuste fiscal, como si ésta no fuese la imposición de los gobiernos nacionales, mayoritariamente conservadores. También la política nacional y vertebradora ha cedido ante el predominio de la política territorial cuyas prioridades han difuminado los rasgos unificadores de la organización y han primado de nuevo las soluciones de corto plazo y de mero movimiento táctico. Si en el primer caso el abandono ha beneficiado al PP, en el segundo ha beneficiado a la nueva coalición.
Nada está perdido pero el escenario se ha complicado. De creer a las encuestas, el meritorio esfuerzo de Pedro Sánchez, de creación de una alianza que evitase la repetición de las elecciones, no habría tenido efecto positivo alguno, algo muy sorprendente. Es cierto que, cuando la política se polariza, las opciones más moderadas o constructivas quedan arrinconadas. Algo así podría estar sucediendo ahora en España. En ese caso lo último que se debería hacer es secundarlo. En el camino hacia el desastre es mejor seguir conservando la cordura.
La nueva organización, pese a su discurso de transversalidad, se ha instalado definitivamente en la izquierda y como alternativa de gobierno. Si las urnas ratifican a las encuestas, se producirán dos efectos. De un lado imponiendo la agenda política de la oposición y por otro, consecuencia de lo anterior, obligando a los demás grupos a posicionarse sobre la misma antes que sobre sus propias propuestas. Un escenario muy preocupante para los intereses socialistas que deben abordar dos elecciones autonómicas en este año, Galicia y País Vasco, y a continuación tres años de espera hasta las elecciones municipales y autonómicas de 2019. Un largo período que puede tener efectos devastadores pues la relevante cuota de poder institucional socialista es fruto en muchos lugares de pactos que podrían invertirse.
No es un mérito menor de la coalición emergente haber logrado integrar en una plataforma de contornos muy difusos a una amplísima variedad de grupos políticos que abarcan desde formaciones clásicas a movimientos asamblearios. Con una mezcla de populismo, maximalismo y activismo, sazonado sabiamente con elementos de cultura popular y un uso inteligente de las herramientas de comunicación, han devenido en un verdadero grupo "atrapalotodo" y por tanto se acercan al gobierno.
Del lado socialista, aunque hay más matices, sobresalen dos. De un lado la creciente hostilidad de los medios de comunicación ( aquí cabría decir empresas), con datos evidentes pero orígenes más oscuros y, hasta donde sabemos, preocupantes. Por otra parte y ello es mérito exclusivo del Partido, el abandono paulatino de perfiles propios y de larga tradición, sustituidos por otros más tacticistas pero que se han impuesto como dominantes. Así, el internacionalismo original, luego mutado en europeismo, ha dado paso a la sumisión ante la política comunitaria de ajuste fiscal, como si ésta no fuese la imposición de los gobiernos nacionales, mayoritariamente conservadores. También la política nacional y vertebradora ha cedido ante el predominio de la política territorial cuyas prioridades han difuminado los rasgos unificadores de la organización y han primado de nuevo las soluciones de corto plazo y de mero movimiento táctico. Si en el primer caso el abandono ha beneficiado al PP, en el segundo ha beneficiado a la nueva coalición.
Nada está perdido pero el escenario se ha complicado. De creer a las encuestas, el meritorio esfuerzo de Pedro Sánchez, de creación de una alianza que evitase la repetición de las elecciones, no habría tenido efecto positivo alguno, algo muy sorprendente. Es cierto que, cuando la política se polariza, las opciones más moderadas o constructivas quedan arrinconadas. Algo así podría estar sucediendo ahora en España. En ese caso lo último que se debería hacer es secundarlo. En el camino hacia el desastre es mejor seguir conservando la cordura.
martes, 31 de mayo de 2016
DIMISIÓN
As recentes eleccións primarias indican, co voto directo dos
afiliados/as, insuficiente respaldo no labor deste portavoz. Compre, xa que logo,
facilitar que outra persoa asuma esa función. O candidato elexido para disputar
as eleccións autonómicas, ven de pedir, tanto pública como privadamente, a miña
continuidade, xesto que agradezo. Agora ben, a propia dinámica, parlamentaria e
mediática, creará as condicións para confusións ou discrepancias, imposibles de
evitar malia a nosa vontade. Creo que se debe evitar ese escenario. Doutra
banda e tendo en conta que restan dous meses de lexislatura e que non existe
problema algún de relevancia á vista, a sustitución non deberá crear problemas
de xestión nin de representación.
En consecuencia veño de presentar a dimisión diante da
Presidenta da Comisión Xestora, sen perxuizo de continuar en funcións ata o
nomeamento doutra persoa como Portavoz. Como Deputado seguirei prestando o apoio
para o candidato electo que demandei públicamente na noite electoral.
Agradezo moi especialmente o labor dos membros do
Grupo durante estos anos, así como a sua actitude construtiva. A
política, tan
denostada, reclama de nós características varias, a capacidade de
traballar en
equipo non é a menor. Creo, e así o teño explicado en distintas ocasións
e
diante de diversos foros, que o actual Grupo, sen desdoro doutros, ten
amosado,
rigor, capacidade de traballo, espíritu de equipo e talante dialogante.
Agradezo, igualmente, a confianza da CENG primeiro e da Comisión Xestora logo, para facer esta función, na que tentei ofrecer o mellor da miña capacidade, mantendo a lealdade e cooperación cos órganos de dirección do Partido.
jueves, 19 de mayo de 2016
PROGRAMA POLÍTICO
http://www.nuevatribuna.es/articulo/galicia/conversacion-jose-luis-mendez-romeu/20160518183719128452.html
viernes, 13 de mayo de 2016
lunes, 2 de mayo de 2016
¿CRISIS EN LA IZQUIERDA?
Es un tópico hablar de la crisis de la izquierda europea. Prácticamente desde la caída del Muro de Berlín y la desaparición del llamado socialismo real, el Bloque del Este, se ha venido acuñando esa idea. Los propagandistas no son inocuos: desde Francis Fukuyama, primer teórico, pasando por todos los think-tank conservadores, tan ricos en medios como en producción de ideas, hasta los nuevos partidos emergentes con su mezcla de populismo, nuevos valores y símbolos añejos.
El auge de los gobiernos conservadores europeos, que han aprovechado la crisis económica para imponer una visión dual de las relaciones sociales, con una inmensa masa de personas excluidas, abocadas a la dependencia estructural y una minoría cada vez más opulenta, está creando un espejismo. No es la izquierda quien está en crisis, sino los partidos políticos que la representan.
Porque a esa hegemonía conservadora le ha correspondido la crisis institucional de los partidos tradicionales de la izquierda, con la desaparición de las formaciones comunistas y el declive de las socialdemócratas. Pareciera que alcanzado el Estado de Bienestar, los objetivos tradicionales de la izquierda, libertades civiles, derechos políticos, justicia universal, estado asistencial (sanidad, pensiones, desempleo) y educación avanzada, habrían agotado su desarrollo, produciendo el agotamiento de los partidos que con más ahinco los defendieron.
Pero una visión más amplia nos indica que no es así. Que la crisis de los partidos de izquierda está más vinculada al agotamiento de sus modelos organizativos o representativos, a la progresiva simplificación de sus programas para mantener un perfil electoral "atrapalotodo", a la sucesión de escándalos y a la excesiva institucionalización. Un problema similar al que vienen sufriendo los sindicatos desde hace años.
Pero, al tiempo, emergen otras tendencias organizativas en todos los países. Más críticas con las instituciones, partidos incluidas: Sanders en Estados Unidos, Grecia, Finlandia, Francia, Chequia, Italia, Austria, Alemania, con posturas muy distintas entre sí, de la izquierda radical al populismo xenófobo, pero coincidiendo en la crítica a las estructuras políticas tradicionales. Frente al pragmatismo y reformismo que ha caracterizado la etapa anterior, aparecen la utopía y el sentimiento de comunidad o grupo, frente a la globalización, lo propio, frente a la Europa comunitaria, una mezcla de nacionalismo irredento y patriotismo aislacionissta. Su evolución es imprevisible pues la propia duración de la crisis las alimenta.
Posiblemente, como en todos los movimientos sociales, el futuro tenderá a una síntesis, de forma que los grandes partidos acabarán incorporando propuestas y enfoques organizativos de los nuevos movimientos, mientras éstos, como ya está ocurriendo, asimilarán sus estructuras al régimen electoral, determinante de su capacidad de representación. Por el momento, frente a la hegemonía conservadora en Europa, relativamente poco fragmentada, la izquierda ofrece un abanico multicolor de tendencias.
El auge de los gobiernos conservadores europeos, que han aprovechado la crisis económica para imponer una visión dual de las relaciones sociales, con una inmensa masa de personas excluidas, abocadas a la dependencia estructural y una minoría cada vez más opulenta, está creando un espejismo. No es la izquierda quien está en crisis, sino los partidos políticos que la representan.
Porque a esa hegemonía conservadora le ha correspondido la crisis institucional de los partidos tradicionales de la izquierda, con la desaparición de las formaciones comunistas y el declive de las socialdemócratas. Pareciera que alcanzado el Estado de Bienestar, los objetivos tradicionales de la izquierda, libertades civiles, derechos políticos, justicia universal, estado asistencial (sanidad, pensiones, desempleo) y educación avanzada, habrían agotado su desarrollo, produciendo el agotamiento de los partidos que con más ahinco los defendieron.
Pero una visión más amplia nos indica que no es así. Que la crisis de los partidos de izquierda está más vinculada al agotamiento de sus modelos organizativos o representativos, a la progresiva simplificación de sus programas para mantener un perfil electoral "atrapalotodo", a la sucesión de escándalos y a la excesiva institucionalización. Un problema similar al que vienen sufriendo los sindicatos desde hace años.
Pero, al tiempo, emergen otras tendencias organizativas en todos los países. Más críticas con las instituciones, partidos incluidas: Sanders en Estados Unidos, Grecia, Finlandia, Francia, Chequia, Italia, Austria, Alemania, con posturas muy distintas entre sí, de la izquierda radical al populismo xenófobo, pero coincidiendo en la crítica a las estructuras políticas tradicionales. Frente al pragmatismo y reformismo que ha caracterizado la etapa anterior, aparecen la utopía y el sentimiento de comunidad o grupo, frente a la globalización, lo propio, frente a la Europa comunitaria, una mezcla de nacionalismo irredento y patriotismo aislacionissta. Su evolución es imprevisible pues la propia duración de la crisis las alimenta.
Posiblemente, como en todos los movimientos sociales, el futuro tenderá a una síntesis, de forma que los grandes partidos acabarán incorporando propuestas y enfoques organizativos de los nuevos movimientos, mientras éstos, como ya está ocurriendo, asimilarán sus estructuras al régimen electoral, determinante de su capacidad de representación. Por el momento, frente a la hegemonía conservadora en Europa, relativamente poco fragmentada, la izquierda ofrece un abanico multicolor de tendencias.
En palabras de un autor ya citado aquí, Víctor Lapuente: "Si queremos construir una sociedad más igualitaria, justa y
sostenible, necesitamos el sentimiento opuesto a la indignación: la templanza.
Necesitamos aparcar el lenguaje grandilocuente de la «lucha» y las «conquistas sociales»
y abrazar el lenguaje humilde del consenso y el pacto. Aunque no es nada fácil
renunciar a la indignación en tiempos de crisis, cuando la gente se pregunta, y
con razón, a dónde nos ha llevado el consenso entre las élites políticas.
Indignarnos es lo que nos pide el cuerpo. En tiempos de crisis intensas, que
una comunidad anteponga la templanza y el consenso a la indignación y la lucha
es casi un milagro. La pauta general es buscar un enemigo al que
responsabilizar de la situación. Pero algunas sociedades —o, mejor dicho,
algunos países en algunos periodos concretos—logran escapar a la escalada de
confrontación social. ¿Cómo lo consiguen? ¿No será que están más «civilizados»,
que están en un estadio superior de modernización social, económica o cultural?
¿No será que están más «adelantados»? No, en ocasiones, ocurre lo contrario:
una mayor sofisticación cultural puede agriar el debate político. La
decadencia, significativa en términos relativos, de Suecia entre principios de
la década de 1970 y mediados de la de 1990 o la de Argentina a lo largo del
siglo xx son testimonio de que la modernización cultural puede empeorar el
debate político.
La cultura de la templanza y del consenso no se asienta tampoco
en unas instituciones políticas definidas, como una democracia madura o un
particular sistema electoral, ni en un determinado umbral de renta per cápita.
No se asienta en estructuras materiales o superestructuras inamovibles. Se
asienta en algo más etéreo; algo que, como el aire que respiramos,está entre
nosotros, pero no lo vemos. Ese factor incorpóreo, pero hercúleo, es la
retórica política: cómo se configura el arte
del discurso político, cómo respiramos y procesamos los problemas políticos.
Un factor fundamental para entender porqué unos países prosperan en cierta
armonía mientras otros se ahogan ante los problemas colectivos" (De su libro "El retorno de los chamanes", capítulo 1)
martes, 26 de abril de 2016
INVESTIDURA, ACTO III, FINAL
Non foi posible. Quizáis en Alemaña, Italia ou Portugal, si. A visión da política en España, tan cargada de grandes obxectivos, afirmacións indemostrables e promesas irreais, non facilita o lento proceso de acordos propio das coalicións. Posiblemente o propio perfil de varios dos principais actores, novos, sen experiencia de goberno, é unha dificultade engadida. Doutra banda, o Congreso foi o escenario da nova política, moi xestual e nada efectiva. A política como espectáculo coas regras de éste: efectismo, visualidade, contraste, banalidade. A recente celebración do aniversario de Cervantes no hemiciclo produce sorpresa: si o Goberno non e quen a organizar unha homenaxe de altura, as Cortes non parecen saber moito máis que repetir tópicos. A cultura, casi sempre, ausente da vida política.
En catro meses, ningun avance sobre os problemas básicos do país: o desemprego xuvenil, a crise do sistema de pensións, a reforma fiscal, Cataluña. Só un meritorio intento de acordo entre PSOE e Ciudadanos, recollido nun interesante documento de propostas. Os demáis grupos querían a repetición de eleccións. As enquisas avanzan un resultado semellante ó actual. Probablemente con pequenos matices que poden ser decisivos para unha nova maioría, que en todo caso será de coalición.
Algo debe influir na política española a herdanza do catolicismo, porque abusamos do debate sobre absolutos. Así, o pleno emprego, a fiscalidade progresiva, a reforma constitucional. Pero a sociedade avanza con medidas reformistas, onde coincidan moitas opinións e non con maximalismos que pola sua natureza crean división e antagonismo.
Agora reiniciamos o ciclo de campaña electoral e negociacións de goberno para abordar os problemas concretos en agosto, no mellor dos casos.
En catro meses, ningun avance sobre os problemas básicos do país: o desemprego xuvenil, a crise do sistema de pensións, a reforma fiscal, Cataluña. Só un meritorio intento de acordo entre PSOE e Ciudadanos, recollido nun interesante documento de propostas. Os demáis grupos querían a repetición de eleccións. As enquisas avanzan un resultado semellante ó actual. Probablemente con pequenos matices que poden ser decisivos para unha nova maioría, que en todo caso será de coalición.
Algo debe influir na política española a herdanza do catolicismo, porque abusamos do debate sobre absolutos. Así, o pleno emprego, a fiscalidade progresiva, a reforma constitucional. Pero a sociedade avanza con medidas reformistas, onde coincidan moitas opinións e non con maximalismos que pola sua natureza crean división e antagonismo.
Agora reiniciamos o ciclo de campaña electoral e negociacións de goberno para abordar os problemas concretos en agosto, no mellor dos casos.
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